Documento leído en acto en Campo de Mayo
Al Pueblo
Compañeros.
Hace 2 años vinimos para señalizar que a 1.500 metros de aquí funcionó uno de los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio por donde desaparecieron entre 5.000 y 7.000 compañeras y compañeros que se enfrentaban a la dictadura cívico-militar-eclesiástica al servicio de los monopolios internacionales.
La santísima trinidad.
Aparato represivo, empresas y el partido judicial.
Los militares argentinos en general y el ejército argentino en particular, actuaron como fuerza de ocupación contra su propio pueblo. Utilizaron la ropa, el salario y las armas provistas por el pueblo para proteger a nuestro país de cualquier intento de sometimiento a una potencia extranjera para usarlo en contra de su propio pueblo. Los militares, desde 1930, luego en 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976, dieron golpe tras golpe de Estado contra las instituciones legalmente constituidas y como si fuera poco, dirigieron una feroz represión contra la clase obrera organizada. Contra los creadores de la riqueza nacional, contra la dignidad de un pueblo que luchaba para no caer bajo la bota imperialista de la canalla yanqui, enemigos de la humanidad.
La deuda externa tomada por empresas nacionales y multinacionales durante la última dictadura militar y estatizada por ellos mismos para que la pague el pueblo argentino jamás ha sido debidamente investigada y llevados a sede judicial a sus beneficiarios. Los gerentes de las empresas que mandaron a asesinar a sus propios trabajadores. La impunidad de sus acciones criminales hicieron que volvieran a las andadas. Entre 2015 y 2019, en coordinación con el gobierno de macri 100 empresarios multimillonarios y 850 empresas multinacionales fugaron 86.000 millones de dólares a guaridas fiscales radicadas en Panamá y Estados Unidos. Los datos están en manos de la Comisión Investigadora de La Deuda Externa conformada por 20 legisladores oficialistas y opositores que a su vez firmaron una cláusula de confidencialidad para proteger los nombres de los ladrones. Esto está pasando ahora y la justicia tampoco está tomando cartas en el asunto. Mientras tanto, el ministro de economía paga religiosamente una estafa contra el pueblo argentino, disfrazada de DEUDA EXTERNA.
Los desaparecidos en Campo de Mayo eran dirigentes insobornables, el recambio generacional de la dirigencia que luchaban por las reivindicaciones laborales, por un proyecto de país para todos, por la vida digna y contra el capitalismo financiero que representan las empresas multinacionales asociadas a la oligarquía parasitaria agro exportadora.
Nuestros compañeros estaban conscientes del momento acuciante que vivía LATINOAMÉRICA. Estábamos rodeados de otras dictaduras que ensayaban el más pleno neoliberalismo económico y la concentración de todos los resortes del Estado en manos imperiales.
En 1976, las dictaduras de Uruguay, Chile, Brasil, Paraguay, Bolivia ya imponían la receta del FMI para apoderarse de los recursos naturales y someter a los pueblos a la miseria planificada.
La Justicia.
La corte suprema y el partido judicial como a lo largo de toda la historia están al servicio de la oligarquía nacional y subsidiaria de las empresas multinacionales que hacen y deshacen a su antojo con nuestros recursos naturales y la producción nacional. Avalaron el golpe de Estado de 1930 y cubrieron de vergüenza todos sus actos posteriores amnistiando de facto toda investigación contra los responsables ideológicos de tanta infamia contra el pueblo argentino. En la actualidad, estamos reclamando justicia por crímenes que se cometieron hace 45 años. Los jueces que tienen a cargo la investigación arguyen que no hay pruebas o son insuficientes. Sí, para los señores jueces existen pruebas para armar causas ficticias en las que se exponen fotocopias y los originales han sido quemados pero van siendo guionados por periodistas mercenarios.
Estamos acá para reivindicar a los compañeros que formaron parte de la generación más digna que tuvimos en nuestra patria. Que les dolía el pueblo trabajador hambreado y traicionado por la dirigencia corrompida por la patronal.
Estamos acá para insistir en reclamar la apertura de los archivos secretos de la dictadura. No es el capricho de militares díscolos. Es una política deliberada de absolver las responsabilidades que tienen los dirigentes empresariales, eclesiásticos y del poder financiero internacional.
Estamos acá para exigir que entreguen los archivos para saber donde están los 500 niños robados a las compañeras prisioneras y desaparecidas en todos los más de 600 campos de concentración que funcionaron durante la dictadura.
Estamos acá para homenajear la vida de lucha de todos los compañeros desaparecidos en El Campito, pero no seríamos dignos defensores de los derechos humanos, políticos y sociales si no reclamáramos por lo que ocurre en la actualidad.
En principio reclamamos la libertad a Milagro Sala y sus compañeros por causas judiciales armadas por el gobernador de Jujuy y su banda. Con presos políticos no hay democracia.
Los Sobrevivientes, familiares y compañeros de Campo de Mayo repudiamos el cobarde ataque al mural frente a la maternidad clandestina que funcionó en el hospital militar de Campo de Mayo. Volveremos a pintarlo y será cada vez más hermoso.
Repudiamos la represión a la comunidad Mapuche en la provincia de Rio Negro. A quienes no se le respetan sus derechos humanos ancestrales existentes en la constitución nacional. Pero sin embargo, no se investiga el origen de las 62 millones de hectáreas en manos extranjeras y testaferros de los ingleses.
Volveremos siempre.
La historia nos ha tirado un pial para construir un mundo nuevo. Libre de toda mezquindad. Si luchamos juntos, el futuro es nuestro.
COMPAÑEROS DETENIDOS DESAPARECIDOS DEL CAMPITO. ..PRESENTES…
