25 de mayo de 1973
Historias de la clase obrera.
El 25 de mayo de 1973 las masas populares habían ido a Plaza de Mayo a festejar el triunfo de 18 años de lucha contra dictaduras y elecciones amañadas. El pueblo argentino copó la Plaza de Mayo para estar en la asunción del presidente Héctor Cámpora.
Un poco de historia
En 1966, al cuartelazo lo dio Onganía, el dictador de turno, a cuenta de la embajada yanqui en la Argentina. En su primera presentación en público dijo. “No tenemos fechas, sino objetivos”. Para mayor actuación Fellinesca, los representantes de la sociedad rural, la bolsa de valores, la UIA, el colegio de abogados aplaudían fervorosamente y se vieron acompañados por los representantes de la CGT. Vandor, Alonso, Klosterman (luego ajusticiados por comandos guerrilleros)y otros que estrenaron traje y corbata y para recibir al general que había proclamado La Revolución Argentina como sustento ideológico de su dictadura propuesta para, por lo menos, 20 años.
La gimnasia de las luchas obreras tensó aún más los músculos proletarios. Venían de tomar 11.000 establecimientos fabriles y movilizar 4 millones de trabajadores durante el gobierno de Arturo Illia. Pero no todo estaba claro. Desde Madrid, Juan domingo Perón ordenó a las organizaciones peronistas “Desensillar hasta que aclare” y darle oxígeno al cuartelero para que cumpla con la revolución argentina. Algo que la CGT COLABORACIONISTA aceptó sin reclamos. Pero otro núcleo de trabajadores organizados plantó bandera y llamó a la lucha. Esto hizo nacer lo que estaba en el vientre del movimiento obrero. La CGT de los Argentinos. Su base ideológica eran los documentos de La Falda en 1957 y Huerta Grande en 1962, ya macerados estaban a punto de ser llevados a la práctica. La lucha sin cuartel por La Patria Socialista.
Entre 1969 y 1972, se habían producido puebladas e insurecciones en varias provincias de país. El Correntinazo, el Rosariazo, el Tucumanazo, el Mendozazo, el Salteñazo, etc. y la más resonante a nivel mundial. El Cordobazo que se transformó en una rebelión popular en la que participaron todas las representaciones de trabajadores que durante varios días tomaron la ciudad de Córdoba, y hasta tuvieron que llamar el ejército porque las fuerzas policiales fueron sobrepasadas. Los hijos del Cordobazo fueron partícipes de los primeros grupos de resistencia armada contra la dictadura de los monopolios.
Así llegamos al 25 de Mayo de 1973 y nuestro pueblo tenía miles de presos políticos y sociales después de largos años de luchas pacíficas, y armadas para derrotar a las dictaduras. Desde Plaza de Mayo y a sabiendas que la cárcel estaba tomada desde hacía varios días, se organizó una marcha hasta la cárcel de Devoto y se logra la libertad de todos los presos políticos, estudiantiles y gremiales. El hecho político aunque se llamó popularmente El Devotazo, ocurrió en todas las cárceles del país.
Algunas consignas cantadas mientras la multitud marchaba desde Plaza de Mayo hasta la cárcel de Devoto.
Primera ley vigente, libertad a los combatientes.
Todos los guerrilleros, son nuestros compañeros.
Santucho, Pujadas, la patria liberada.
Ya van a ver, ya van a ver, cuando venguemos los muertos de Trelew.
Fue un 25 de mayo glorioso. Estaba en marcha la construcción de un nuevo imaginario político, económico y social.
La palabra REVOLUCIÓN rompía los vidrios de catedrales y ministerios del parasitario poder burgués.
La historia siguiente nos muestra a una dirigencia burguesa que hace añicos los compromiso con el pueblo y automáticamente puso en práctica lo único que siempre hizo. Convocó a los grupos económicos y sus criminales de uniforme para ahogar en sangre un hermoso sueño de Liberación. El pueblo empujaba lo que venía protagonizando y no estaba decidido a entregar su futuro. Ante el plan económico de ajuste donde los precios subían en ascensor y los salarios por escalera y leyes represivas aún peores que las de la dictadura, el pueblo movilizado repartía y gritaba.
“DURO, DURO, DURO. El pacto social se lo meten en el culo.
El punto de encuentro fatídico entre el pueblo y la traición fue la emboscada que armaron en Ezeiza el 20 de junio de 1973. Allí, la burocracia sindical, la triple A, el Comando de Organización, la CNU y todo el fascismo criollo dirigido por el batallón 601 de inteligencia del ejército estrenó la primera cacería contra todo lo que oliera a pueblo. Aún no se sabe cuantos compañeros fueron asesinados en Ezeiza por las patotas de la derecha peronista. Entre 1973 y 1976 fueron asesinados por grupos armados paraestatales aproximadamente 1600 compañeros. El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 industrializó los secuestros, asesinatos y desapariciones de 30.000 compañeros y el robo de 500 niños. Y nos sumergió en el sistema capitalista financiero del que nunca pudimos salir. Los titiriteros son los mismos de ayer. Los grupos económicos que ponen en la casa rosada al gerente de turno. Hoy nos gobiernan los civiles de esas dictaduras genocidas. El plan es el mismo. La entrega de lo que queda de nuestra patria y el enajenamiento del futuro de nuestro pueblo.
Las enseñanzas históricas arrojan estas consideraciones. El próximo auge de masas deberá ser dirigido por los trabajadores con conciencia de clase. Ningún burócrata ni millonario impune tendrá un cheque en blanco para dirigir un proyecto de Liberación Nacional y Social. Los actuales gobernantes deben saber que todos los crímenes sociales que están ejecutando contra nuestro pueblo serán castigados con la justicia porque no olvidaremos ni perdonaremos. El mayor genocida de nuestra historia murió en una cárcel común y sentado en un inodoro tan fétido como su conciencia castrense.
Tenemos experiencias de lucha y el ejemplo moral de la Madres de Plaza de Mayo.
Si el presente es de lucha, el futuro será nuestro.
Asociación Sobrevivientes, familiares y compañeros de Campo de Mayo.
