
Al Pueblo.
El 30 de abril de 1977 un grupo de 14 mujeres sin más armas que la historia de luchas de sus hijos revolucionarios, entraron a la historia grande. Esa que hacen los pueblos que luchan por su liberación. Les habían robado lo más grande que puede hacer una madre. Sus hijos y sus nietos en gestación.
El 24 de marzo de 1976 se había instalado una dictadura militar sangrienta que asesinaba a todo opositor y secuestraba de sus casas a toda persona que pudiera resistir el embate criminal de la banda empresarial-militar-eclesiástica. La santísima trinidad en la que asientan todas las dictaduras.
Las Madres de Plaza de Mayo, paridas a la lucha por sus hijos revolucionarios, son el símbolo del camino recto hacia la liberación. No hubo militares patriotas, obispos, ni políticos cínicos que se enfrentaran a cara lavada contra los genocidas de uniforme, los de saco y corbata, y también algunos con sotanas. Hoy el pueblo sabe que las Madres de Plaza de Mayo son nuestras guardianas de la memoria.
Si bien es cierto que la brutalidad y la cantidad de secuestros, asesinatos y desaparecidos en la última dictadura no es comparable con las anteriores dictaduras, es necesario saber qué elementos sociales se resistían a reclamar por anteriores represiones también muy sangrientas y olvidadas del imaginario popular, especialmente de la historiografía oficial y no oficial. En el caso de los miles de fusilamientos contra los obreros patagónicos entre 1921 /1922 mucho tiempo después fueron rescatados desde la pluma de Osvaldo Bayer. La desaparición de Joaquín Penina durante el golpe de Estado de 1930. Los asesinados por los bombardeos a Plaza de Mayo en junio de 1955, tampoco eran representados en su real correspondencia hasta muy pasados 50 años de los hechos. ¿Es el desvalor que le atribuíamos a la democracia liberal que cualquier dictadorzuelo podía darse el lujo de dar un cuartelazo, decretar el Estado de sitio, hacer tabla rasa con la Constitución Nacional, intervenir todos los organismos representativos del pueblo y en un par de años llamar a elecciones y aceptarlo como si no hubiera pasado nada?. ¿Los más humildes de nuestra sociedad no eran merecedores de un minuto de justicia?.
En 1976 las Madres lograron romper el cerco informativo. Algo que no se había llevado a cabo en anteriores dictaduras. La última dictadura vino a poner un freno a la movilización de todo un pueblo que pujaba por definir su destino del que era su principal protagonista.
Los 30.000 compañeros secuestrados/desaparecidos en Argentina tenían un proyecto político superador de la administración de la miseria a la que nos condenaba la organización burguesa. Luchaban contra la opresión capitalista, por el socialismo, por una transición hacia una sociedad sin clases sociales. Sin opresores ni oprimidos. No es casual que el 70 % de los compañeros desaparecidos fueran trabajadores con conciencia de clase, delegados de fábrica, referentes sociales, dirigentes políticos incorruptibles y moralmente indestructibles. Jamás consentirían que los hijos del pueblo y sus ancianos comieran de los tachos de la basura de la burguesía parasitaria como ocurre hoy en democracia donde el gobernante de turno hace lo que se le da la gana. Hoy el pueblo sabe que esta realidad política, económica y social es hija de esa dictadura sangrienta. Nosotros también denunciamos que los grupos económicos civiles que planificaron, dirigieron y se beneficiaron de esa dictadura aún siguen dictando la política económica de esta democracia tutelada donde los jueces y el parlamento desaparecieron como protectores de la sociedad.
Las Madres de Plaza de Mayo
Durante 1974/1983. La necesidad de difundir el terror en la población hizo que asesinaran y secuestraran a personas de la clase media. Profesionales, científicos, sacerdotes, jóvenes de ambos sexos, estudiantes, se robaron 500 niños, etc. Lo que hizo que fuera imposible sostener las mentiras de los dictadores y sus medios de comunicación afines. Las denuncias en los foros internacionales, la solidaridad de los pueblos, etc. Todo confluyó para que fuera una real campaña de denuncia contra la dictadura argentina.
El símbolo
El 7 de octubre de 1977, entre las doscientas mil personas que marcharon en peregrinación a la virgen de Luján se buscaban y se encontraron las Madres de Plaza de Mayo de la manera más simple. La consigna era de lo más singular. Ponerse un pañal de tela blanco en la cabeza de cada Madre que buscaba a sus hijos. Fue para reconocerse y hacer valer de nuevo los pañales que protegieron la niñez de los hijos, ahora estaban llevados como estandartes reivindicando la lucha por la vida. Frente a la Basílica de Luján aparecieron pancartas gritando ¡¡¡Aparición con vida¡¡¡. Y vaya que siguieron caminando y marchando cada jueves del mundo.
Reflexiones sobre nuestro pasado reciente.
Azucena Villaflor de Devincenti, Esther Ballestrino de Careaga y María Ponce de Bianco son las Madres de Plaza de Mayo que fueron secuestradas y desaparecidas entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977 en la ciudad de Avellaneda y en la iglesia de la santa cruz. Tenían militancia política y un orgullo ideológico tatuado a fuego por haber participado en luchas anteriores. Su ejemplo de lucha. Sus convicciones revolucionarias fueron bandera para las Madres de Plaza de Mayo que siguieron luchando para siempre. Hoy quedan pocas en la marcha de todos los jueves en Plaza de Mayo. Otras personas tomaron la posta y siguen marchando. En cualquier lugar del planeta donde haya un pueblo sojuzgado o intervenido por el imperio siempre hay un pañuelo blanco como fórmula de resistencia. Los vemos en las Madres Palestinas que sus hijos están siendo asesinados por el ente sionista-yanqui desde hace 80 años y el mundo sigue andando. Palestina se acerca a su liberación a medida que se levanten otros pueblos.
Cuando la historia universal se sienta libre de toda opresión y cuente la participación de las Madres de Plaza de Mayo, se tendrá un reconocimiento que, por las características amnésicas de la burguesía parasitaria de nuestro país en la historia, aún no fueron reconocidas.
Madres de Plaza de Mayo. Vanguardia de la conciencia crítica. Eternas en el amor de su pueblo humilde.
Asociación Sobrevivientes, familiares y compañeros de Campo de Mayo.
